lunes, 25 de marzo de 2013

Capítulo 19


Daemon




                 Los estaban repeliendo. No sabía cómo pero la flota de Lord Grafton los estaba machacando. Tan pronto como llegaron a las cercanías de Puerto Gaviota la flota de Lord Grafton los había estado esperando. Los superaban en número. Ese fue el primer indicativo de que la batalla no iba  a ser fácil. Sus estimaciones habían fallado, eran más de la cuenta.


            En cuanto comenzó el fuego cruzado el mar se lleno de bolas de fuego, hombres muertos y desesperación.  Visenya, montada en Vhagar, iba de un lado a otro sin poder hacer nada. En la confusión del río y la batalla, y en el poco espacio en el que se encontraban, no podía prender fuego al enemigo sin hacer daño a su flota. Incluso se atrevió a volar sobre la ciudad, pero una lluvia de flechas y bolas de brea la recibió. No pudo hacer otra cosa que retroceder.

            Los estandartes de la Casa Arryn ondeaban en la ciudad. Sharra Arryn había enviado a todos sus refuerzos a defender Puerto Gaviota.

            Se asomó a la borda y ordenó a sus hombres que viraran al sur. No iba  darse por vencido.

-   ¡Virad! – dijo señalando un hueco en el mar – Por allí.

            El barco giró de forma veloz. El viento impulsó su avance. Era su oportunidad. Si lograban atravesar la primera línea de defensa podrían rodearlos y atacarlos por dos flancos.



            Una gran piedra surgió de la nada cayendo sobre el centro del barco. Los de la ciudad habían acertado su objetivo. El gran golpe hizo que cayera al suelo. El barco se iba a pique, el agua entraba a borbotones por el agujero del barco. Miró alrededor, pero ninguno de sus barcos estaba cerca.

-   ¡Al agua! ¡Al agua! - Muchos hombres lo miraron aterrados. No sabían nadar.
-   ¡Tiraos al agua! ¡Nadad! ¡Es vuestra única oportunidad!

            No podían quedarse en el barco, eran un punto fácil para las catapultas de la ciudad. En efecto, una segunda piedra cayó a un par de metros de él. El impulso hizo que cayera por la borda.

            Se encontró rodeado de agua. La armadura lo impulsaba hacia el fondo, movía los brazos pero era inútil. Con fuertes tirones intentó quitarse la armadura. Se estaba quedando sin oxígeno en los pulmones. Si empezaba a tragar agua sería el fin.  Forcejeó con los remachos de la armadura y por fin pudo soltarla. Se deshizo de ella, y comenzó a bracear hacia la superficie. Se le nublaba la vista. Sin querer comenzó a tragar agua.

            Con un último esfuerzo consiguió llegar a la superficie. Tosió de manera escandalosa. Un barco de su flota se acercaba ¡Gracias a los Dioses! Con ayuda de dos soldados logró subir a cubierta.

-   ¡Dioses! Creí que me ahogaba. Habéis llegado justo a tiempo.

            Dio una vuelta al barco sopesando sus fuerzas cuando oyó un grito a sus espaldas.

-   ¡Ahhhh! ¡A por ellos!         

            Se giraba cuando notó un dolor agudo en su vientre. Miró hacia abajo para ver la punta de una espada ensangrentada que emergía de su cuerpo. La espada se retiró y el dolor hizo que cayera de rodillas. Cerró los ojos esperando el golpe final. Sin embargo, un rugido emergió sobre el clamor de la batalla. Abrió los ojos para ver como Visenya, montada en su dragón lanzaba una lanza. Su atacante caía muerto al instante.

-   ¡Daemon! – gritaba mientras aterrizaba - ¡Daemon!

            Empezó a verla desenfocada. La oscuridad se cernió. No pudo ver ni oír nada más.
            

13 comentarios:

  1. Ups, me ha quedado muerta, este fallece ¿no? Ay, que se les coge cariño al final. Felicidades. xD

    Cristina.

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    1. Muchísimas gracias jeje Que pasará que pasará....tititi jejeje

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  2. Tantas ganas que tenía Visenya de batalla y al final mira, se nos ha muerto uno importante... o al menos eso es lo que parece, que Martin me ha enseñado que no me fíe de nada, jajaja.

    Por cierto, gracias a tu fic me he puesto a estudiar historia de los Targaryen, y parece ser que es cierto eso de que Aegon estaba enamorado de Rhaenys: "Pasaba diez noches con Rhaenys por cada una que pasaba con Visenya".

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    1. Me alegro de que te haya gustado jeje Y mira si te he provocado interés por la historia (de Poniente) me llena de felicidad jeje

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    2. Sí, en especial por Aegon xD

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  3. ¡Eh, que Daemon no puede moriiiiiiiir!

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  4. que mala eres!!! te has contagiado del Martin, jhajajajaja

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    1. jajjaa yo? Soy inocente como un corderito jajaja

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  5. ¡Noooo! No nos hagas como Martin y nos mates ya a Daemon, que le estaba cogiendo cariño, ainsss xD Bueno, después de ese rescate en el último segundo por parte de Visenya no sé qué esperarme en el siguiente capítulo... Cruzando los deditos estoy para que no muera, jajaja :P

    Muy intenso este capítulo, y fantástica tu descripción de la batalla ;)

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